RSS

Carta en memoria de Miriam Antonio Frerichs “la Gringa” a casi 34 años de su desaparición

17 Feb

Benjamín Antonio Frerichs-carta_2 Benjamín Antonio Frerichs-Semblanza

Anuncios
 

4 Respuestas a “Carta en memoria de Miriam Antonio Frerichs “la Gringa” a casi 34 años de su desaparición

  1. maria lopez

    febrero 18, 2014 at 1:58 pm

    Un comentario no se cuando el dolor es mas fuerte de lo que puedas decir yo ame a esa princesa rubia y desde su desaparición todos de un modo u otro la hemos buscado siempre tu Benjamín sobre todo no bajes los brazos nunca todos te daremos con una oración fuerzas, la amamos y amaremos su recuerdo siempre.

     
  2. Alberto

    febrero 21, 2014 at 11:43 pm

    Jamás olvido a Miriam. Después de muchos años, cada vez que leo algo acerca de ella la congoja me invade. No puedo aportar nada sobre su desaparición, pero conocí y amé mucho a ese ser lleno de espiritualidad. Quizás le interese a Benjamín alguno de mis recuerdos, siguen siendo tan intensos como cuando compartí hermosos momentos con ella.

     
  3. Roberto

    abril 13, 2015 at 8:33 pm

    El sentimiento más noble y profundo para un ser humano de luz, Miriam. Ella está siempre presente en mis recuerdos, oraciones y en el dolor que lleva la familia. Un abrazo.

     
  4. Tebni Enrique Pino Saavedra

    marzo 24, 2016 at 9:42 am

    La conocí en septiembre de 1974 cuando fuimos (el coro de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile) recibidos por la Coral San Isidro y Miriam, la más inteligente de las contraltos, me llamó la atención por su interés en conocer el proceso de cambios que había sido truncado en el Chile de Allende un año antes. Era solo una niña. Pero nos quedábamos a veces hasta las 4 de la mañana conversando. Eran también días difíciles para mi pues la garra del dictador Pinochet se mostraba siempre amenazante y nadie sabía si sus tentáculos atravesaban las fronteras como de hecho ocurrió cuando poco después los agentes del dictador atravesaron la cordillera para asesinar al ex comandante en jefe del ejército chileno, Carlos Prats y su esposa.
    Pero fue luego de nuestra visita a Buenos Aires que la conocimos más pues se quedó en Santiago, en nuestra casa y con mi hermano menor fueron a conocer la gente del desierto, los obreros de las minas, a empaparse del trabajo clandestino de los obreros por el fin de Pinochet.
    Fue un mes de andanzas, un mes de fortalecimiento de sus convicciones.
    Años más tarde (creo que en febrero de 1976), la reencontré en San Isidro, en casa de sus padres. Un grupo de muchachos que buscaba fortalecer las instituciones democráticas y ávidos por conocer cómo se daba la lucha contra Pinochet, me acogió. Miriam y “Resorte”, lideraban el grupo de estudiosos de los problemas de América Latina, a esas alturas casi toda gobernada por los títeres del gobierno de Estados Unidos.
    La despedida fue un “Gracias a la vida” que cantamos a coro, para nunca más saber de ella ni el grupo de San Isidro hasta que ayer mi hermano me lanza esta verdadera bofetada sobre su desaparecimiento.
    ¿Pena? No… las personas no mueren, dijo una vez Unamuno… las personas viven.
    Un día me gustaría saber de su familia, de su hermano Benjamín, de los suyos para contarles detalles de una visita que cual Che Guevara la llevó a Miriam a recorrer pampas salitreras,minas de cobre, pescadores artesanales del centro del país.

     

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: