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Obreros ceramistas desaparecidos en Zona Norte

Sobre los obreros ceramistas desaparecidos y asesinados, los conflictos en Cerámicas Cattaneo (La Fama) – Porcelanas Lozadur y la Federación Obrera Ceramista Filial 2, Villa Adelina 

La Zona Norte del Gran Buenos Aires, tuvo en la década de los ´70 un importante cordón fabril con gremios que fueron alcanzando una destacada participación en lo concerniente a la lucha por recuperar  los sindicatos que estaban en poder de dirigentes sindicales que respondían más a los intereses patronales que a  los de los trabajadores, haciendo oídos sordos ante sus reclamos por mejoras salariales, de higiene y seguridad laboral.

Lozadur

En el caso puntual de las fábricas productoras de artículos de cerámica, se trabajaba con temperaturas que excedían los 50° grados centígrados, lo que en  muchos casos producía esterilidad debido al calor de los hornos a los que debían ingresar estando prendidos, tenían serias dificultades respiratorios por la aspiración de polvillo de arcilla por falta de extractores adecuados y problemas  de columna  derivados del esfuerzo físico que realizaban al arrastrar las pesadas zorras sobre barro resbaloso. Las instalaciones de las fábricas eran deficientes, muchas no contaban con salón comedor, servicios sanitarios indispensables para el aseo, etc.

La movilización de los trabajadores (mediante paros, tomas de plantas, concentraciones)  y la toma de la Federación Obrera Ceramista Filial 2 de Villa Adelina en 1973 (en oposición a la burocracia sindical representada por Salar) forzaron a la conducción nacional de la Federación Ceramista de la República Argentina (FOCRA) a convocar a elecciones en el sindicato zonal, resultando ganadora la Lista Marrón (cuyos integrantes pasaron luego a ser perseguidos).

A los dos meses de que el Sindicato de Villa Adelina fuera ocupado por los trabajadores, hombres de Salar (Secretario Gral. del Sindicato que había sido depuesto por los trabajadores), recurrieron a un copamiento con la intención de volver a tomar el poder del sindicato.

Cientos de obreros ceramistas que trabajaban en fábricas de la zona se dirigieron hacia allí solidarizándose con los compañeros que habían quedado dentro de la filial en manos de los hombres de Salar, quienes al verse rodeados y por temor a la reacción de los trabajadores, deciden salir pidiendo se arme  un cordón que garantice su seguridad al retirarse. Cuando ya habían abordado los vehículos para alejarse del lugar, uno de los matones de Salar disparó sobre Juan Carlos Baches, primer obrero ceramista asesinado. Era  el 21 de Agosto de 1973.

La Lista Marrón volvió a ganar las elecciones en la Filial 2 de Villa Adelina en 1975. El compromiso y la solidaridad entre los trabajadores de las fábricas ceramistas de la zona lograron hacer realidad muchos de sus reclamos. Comenzó entonces la represión, ejercida sobre todo contra las trabajadoras y trabajadores que habían formado parte de las Comisiones Internas de las fábricas, delegados e integrantes de la Lista Marrón.

Los conflictos en las fábricas venían sucediéndose desde 1973 y en el sindicato de Villa Adelina se suscitaba un enfrentamiento entre la derecha y la izquierda del peronismo.  Después del Golpe de Estado de 1976, la Federación Obrera Ceramista fue intervenida y quedó a cargo del comandante de gendarmería Máximo Milarck. En 1977,  los trabajadores de Lozadur iniciaron un reclamo salarial con medidas de fuerza. El interventor convocó al personal de la fábrica y les planeó que “si no deponían su actitud de trabajar a jornal y hacer la producción, alguno iba a tener que lamentarse”. Luego, dos operarios de la fábrica, Villanueva Pablo (desaparecido el 3/11/77) y Rodríguez fueron citados a la delegación del Ministerio de Trabajo y allí, en presencia del Jefe de Personal de Lozadur llamado  Penna, el Comandante Máximo Milark y un capitán de apellido Martínez, les anunciaron en forma amenazante que debían avisar a los demás trabajadores que abandonaran los reclamos pues de lo contrario ellos “serían encuadrados en la ley de seguridad o el decreto 20.400”, normas inconstitucionales que intentaban prohibir el derecho de huelga y la actividad sindical.

La represión llegó con su saldo de asesinados, desaparecidos y perseguidos

Luego de las desapariciones, familiares de los desaparecidos y algunos trabajadores de Lozadur dirigen una carta a Monseñor Aguirre, Obispo de San Isidro, para que interceda aclarando el paradero de sus compañeros. En la misma consignan que sus demandas se relacionan con un justo reclamo salarial y pedido de mejoras en las condiciones de trabajo, así como malos tratos, despidos y suspensiones de trabajadores que efectuaban reclamos, paseos diarios por las secciones de la fábrica de policía interna haciendo ostentación de armas. También denuncian las “visitas” amenazantes del ejército y refieren que ante las gestiones defendiendo su fuente de trabajo fueron prevenidos por el delegado regional del Ministerio de Trabajo, Sr. Sánchez, a que abandonaran las gestiones, pues “iban a ir de civil a llevarse a algunos obreros de sus domicilios”. Hecho que motiva se dirijan a pedir garantías por sus vidas en la Nunciatura Apostólica.

Algunas versiones refieren que regularmente las empresas Cattaneo y Lozadur enviaban informes sobre la evaluación de los conflictos al Arsenal Esteban de Luca de Boulogne y algunos de ellos fueron detenidos y llevados a dicho Arsenal como medida intimidatoria, siendo luego liberados.

LAS VICTIMAS

El 13/02/1976 secuestran en su domicilio de Boulogne a Juan Pablo Lobos, delegado de Lozadur, quién aparece asesinado unas horas después de su secuestro en el partido de Tigre. Así mismo  es detenido ilegalmente Segundo Figueroa, también obrero de Lozadur y militante sindical, a quién liberan  luego de ser torturado. Figueroa volvió a ser secuestrado el  29/12/1976 en  su domicilio y aún permanece desaparecido.

El 29/06/1976 secuestran a Francisco Juan Blatón de 18 años de edad, trabajador de una fábrica de cerámica de Munro. Al no encontrarlo en su domicilio cuando efectúan el operativo se llevan  a sus padres, obligando a su madre a llevarlos al lugar de trabajo de Francisco, secuestrándolo en la puerta de su trabajo. Tanto sus padres como Francisco son llevados a la ESMA,, y allí Francisco es torturado en presencia de su padre a quién utilizan para  sacarle información. Con posterioridad liberan a la Sra. Blatón y días después al padre, mientras que Francisco permanece aún desaparecido. Su caso es denunciado ante la embajada de Bélgica, país de  origen de los padres.

El 14/11/1976 es secuestrado en la vía pública en Zona Norte  Salvador Miguel Scarpato, militante de la JTP en el Sindicato Ceramista Filial 2 de Villa Adelina. Pancho, como lo conocían sus compañeros, permanece desaparecido y se desconoce las circunstancias de su detención.

El 27/10/1977 en la madrugada, Jorge Ozeldín es secuestrado en su domicilio de la calle Yerbal de Villa Adelina. Horas después un grupo de tareas ingresa a su lugar de trabajo, Cerámicas Cattáneo (“La Fama”), sita en Thames y La Madrid y secuestran a Juan Carlos Panizza, Faustino Romero y Pedro Ponce. Este último es liberado horas después, siendo detenido  su hermano José Agustín Ponce.  Romero, Ozeldín, Panizza y José Ponce  continúan desaparecidos.

Una semana después, entre la noche del 2 y la madrugada del 3/11/ 1977 se produce el secuestro de Felicidad Abadía Crespo, Dominga Abadía Crespo, Sofía Tomasa Cardozo, Elba María Puente Campo, Ismael Notaliberto, Francisco Palavecino y Ramón Pablo Villanueva, todos trabajadores de Porcelanas Lozadur. Los secuestros se realizaron  en sus casas, en muchos casos en el marco de un gran despliegue de las fuerzas represivas. Todos continúan desaparecidos.

En octubre de 2009 familiares de detenidos desaparecidos y sobrevivientes de 10 de las víctimas se han constituido en querellantes de esta causa  colectiva que se conoce como el “caso ceramistas”, la cual se  encuentra en etapa de investigación, aunque recientemente 4 represores han sido procesados por el caso, esperando las querellas que la causa sea elevada a un tribunal Oral en 2013 para la realización del juicio oral..

Integrantes de la Comisión Memoria Verdad y Justicia de Zona Norte, docentes, familiares y algunos ex trabajadores ceramistas han constituido un equipo de investigación de donde surgen los detalles de este relato. Aún queda mucho por conocer. Pedimos a quienes puedan aportar algún dato, aunque sea mínimo sobre los hechos o sobre el destino de las víctimas, que nos hagan llegar por mails  alguna información.

Los correos para información son:

ceramistaszn@gmail.com     memoriazonanorte@gmail.com

 

2 Respuestas a “Obreros ceramistas desaparecidos en Zona Norte

  1. Clara

    noviembre 14, 2016 at 1:41 pm

    Hoy, 14 de noviembre se cumplen 40 años de la desaparición forzada de Salvador Miguel Scarpato, persona entrañable, militante de la JTP, compañero sensible, solidario, fuerte, luchador!!! Aún sin datos precisos de como ocurrió su secuestro y desparición, cualquier dato que puedan aportar los que fueron sus compañeros, vecinos, amigos, etc será valorado por los que necesitamos que se haga justicia. Gracias. Miguel y los 30.000 compañeros y compañeras desaparecidos PRESENTES!!!

     

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